Partes de un tornillo de banco

Partes de un tornillo de banco

Si trabajas solo en tu taller sabes que un buen tornillo de banco es imprescindible para sujetar firmemente las cosas.

El funcionamiento de un tornillo de banco parece muy sencillo a simple vista, después de todo giras la manivela y las mordazas se cierran y si la giras en sentido contrario las mordazas se separan, no parece muy complicado ¿verdad?

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas como parecen a simple vista, por eso en este artículo vamos a repasar las diferentes partes de un tornillo de banco típico.

Si eres un profesional no te vamos a enseñar nada nuevo, pero si eres un aficionado o alguien que simplemente quiere informarse antes de comprar un tornillo de banco presta atención al repaso que le damos a las diferentes partes que componen esta herramienta.

La base

Esta es la parte de tornillo de banco que literalmente sostiene y mantiene juntas el resto de las piezas.

Hay diferentes tipos de bases, sin embargo algunas están diseñadas para atornillarse al banco de trabajo y otras para sujetarse por medio de abrazaderas. También hay bases giratorias que permiten trabajar con el tornillo de banco desde diferentes ángulos.

Las mordazas

Las mordazas son las “mandíbulas” del tornillo de banco que sujetan directamente los objetos que quieres agarrar.

Cuando hablamos de mordazas en realidad estamos haciendo referencia a dos partes diferenciadas:

La mordaza móvil

Esta mordaza es la que se desplaza cuando giras la manivela y la que aplica presión sobre la pieza en cuestión que quieras sujetar. La mordaza móvil se distingue fácilmente porque es la que tiene la manivela.

La mordaza fija

Esta es la parte estática de la “boca” que no se mueve y que esta fija al cuerpo del tornillo de banco. Es la que hace de tope y sujeta el objeto en cuestión a medida que la mordaza móvil se va cerrando y aplicando presión.

La Corredera

Ya hemos mencionado que la mordaza móvil es la que se abre o se cierra cuando giras la palanca del tornillo de banco. La corredera es el brazo de esta mordaza que se desplaza a través de una guía cuando giras el tornillo abriendo o cerrando las mordazas según gires en un sentido o en otro.

Tornillo o Husillo

Aquí es donde “la magia” del tornillo de banco ocurre. Se trata de un tornillo roscado que al girarlo por medio de la palanca acerca la mordaza móvil a la mordaza fija (o la aleja si giramos la palanca en sentido contrario).

Se trata de una pieza extremadamente importante para el buen funcionamiento de la herramienta y que tiene que soportar altas presiones por lo tiene que ser de buena calidad y muy resistente.

Los mejores modelos de tornillo de banco tienen el husillo protegido dentro de la corredera ya que si se introduce suciedad o partículas pueden afectar al movimiento suave del tornillo.

La palanca o manivela

Hay más ciencia en la manivela de un tornillo de banco de la que puede parecer a simple vista. Arquímedes dijo una vez “dame una palanca y un punto de apoyo y moveré el mundo”. El principio de palanca te permite transformar una pequeña fuerza en otra muchísimo mayor y esto es precisamente lo que es la manivela: una palanca.

Puede que no seas consciente de la ingeniería necesaria para fabricar la manivela de tu tornillo de banco, pero ten en cuenta esto: si aplicas más fuerza sobre la manivela que la que tu tornillo de banco puede soportar, esta podría llegar a romperse (en lugar de combarse) con el peligro que esto supone para tu integridad física.

Aunque a priori esto puede parecer imposible, girar con mucha fuerza la palanca puede llegar a tener resultados explosivos. La fuerza que aplicas se multiplica varias veces por el efecto palanca y si ves que la palanca se comba debes aflojar inmediatamente. De ahí la importancia de que la manivela esté bien diseñada y sea de buen material.

El yunque

Presente en algunos modelos de tornillo de banco, el yunque te permite usarlo como base para martillear algunos objetos (por ejemplo, para doblar clavos o tornillos) o dar forma a diferentes piezas. Normalmente lo encontrarás fijado al cuerpo de la herramienta en los tornillos de banco diseñados para trabajar con metal.

La superficie dentada de la mordaza

Es la parte donde la mordaza entra en contacto con la pieza que vas a sujetar. Tiene una textura rugosa (dentada o aserrada) para un mejor agarre.

En algunos modelos esta parte es reemplazable ya que puede llegar a desgastarse o dañarse con el tiempo.

Por supuesto, si estás trabajando con piezas que puedan dañarse fácilmente (cualquier cosa que no sea metal duro) debes tomar ciertas precauciones ya que si aplicas mucha presión destruirás cualquier cosa delicada que estés sujetando o como poco la rallarás.

Para evitar esto puedes conseguir superficies de mordaza más blandas o protectores para las mismas y que no dañen las piezas que vas a sujetar. Otra solución es poner tacos de madera o piezas de silicona entre el objeto en cuestión y la mordaza.

Mordazas para tuberías

No todos los tornillos de banco las tienen, pero aquellos especialmente diseñados para fontanerías tienen mandíbulas curvadas que permiten sujetar firmemente objetos de sección circular (o formas más raras) como tuberías o tubos para poder cortarlos fácilmente.

Conclusión

Mucha gente duda si un tornillo de banco es una herramienta o una máquina. Sus partes y mecanismo de funcionamiento pueden parecer muy sencillos, pero tiene muchas más ciencia de lo que parece a simple vista.

Un buen tornillo de banco es imprescindible en cualquier taller y facilita enormemente el trabajo, ya sea con madera, con metal, con motores o lo que sea.

En cuanto tengas uno te preguntarás como has podido hacer todo este tiempo si él.

Ahora que entiendes el poder y la versatilidad de un tornillo de banco, échale un vistazo a los mejores modelos que hemos seleccionado y que están ahora de oferta en Amazon.

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